EL RUNNING… ES VIDA.
Al movimiento running siempre ha habido vinculadas un gran número de personas, quizás debido a su bajo coste, solo con unas zapatillas y unas mallas puedes empezar a practicarlo. También es conocido y divulgado los beneficios que aporta este deporte: mejoras en la autoestima, al liberar endorfinas te sientes bien, mejoras en la forma corporal, sirve para hacer nuevas amistades, crea una sensación de superación y sobre todo experimentas mejoría en el crono en un corto periodo de tiempo. Pero desde hace unos años y yo los uniría con la crisis actual, el número de corredores ha aumentado, cada vez hay más gente haciendo deporte por nuestras calles y sin duda participando en las carreras. Pienso que se debe a que necesitamos del deporte para evadirnos de tanto caos y estrés social y el deporte es la salida, engancha… las carreras enganchan, es como una droga, necesitas más y sobre todo más duras, eso lo demuestra el amplio abanico de carreras adaptadas a todo tipo de corredores, desde los noveles, hasta ultra fondistas.
“Es bastante fácil que te enganche correr”, explica José Alberto Tabernero, psicólogo deportivo “La propia estructura del deporte hace que sea adictivo, por motivos psicológicos y fisiológicos”.
Muchos runners necesitamos las carreras. Cada persona tendrá su por qué, el mío es por el ambiente que lo rodea, gente aplaudiéndote al pasar, animándote en un espacio y distancia que se crea para dicho fin, pero sobre todo por el reto personal y el poder de superación que conlleva.
En estas fechas, como muchos de vosotros, empiezo a preparar la temporada de invierno y a ojear el amplio calendario de pruebas para planificar a cuales me puedo inscribir si mi calendario laboral y vida familiar lo permiten. Me encanta competir, no por el hecho de hacer marca o puesto, más bien por estar con la gente, por su ambiente social pero sobre todo por las sensaciones de bienestar que me produce. Cuando veo algún video se me poner los pelos de punta al ver la salida y me transporto a ese momento mágico. Necesito ponerme un objetivo para salir a entrenar y más ahora que empieza a refrescar y los días son más cortos, pero lo que nunca puedo garantizar con antelación es mi asistencia a la prueba que deseo realizar y este es uno de los criterios que me repatea a la hora de tramitar mi inscripción: tienes que formalizarla con varios meses de antelación y sobre todo pagarla, con la consiguiente pérdida del importe en el caso de que no puedas asistir. El otro criterio, con más peso que el anterior es el elevado precio de las carreras. Su coste se está disparando. Recuerdo carreras que antes valían 10€ y que ahora valen 40€ en función del tramo de tiempo en el que hagas la inscripción. ¡Valla negocio!